En primer lugar, debes saber que antes de acudir a la vía civil e iniciar el procedimiento judicial para reclamar los daños y perjuicios correspondientes es necesario comunicar el siniestro al asegurador y solicitar la indemnización que corresponda.

Por tanto, con carácter previo a interponer la demanda debes remitir una reclamación extrajudicial, de manera correcta y fehaciente, a la compañía aseguradora para interrumpir el cómputo del plazo de prescripción.

 Dicha reclamación previa ha de contener todos los datos identificativos del accidente, que permitan conocer todas las circunstancias del accidente, tales como: la identificación de los vehículos, conductores, número de lesionados, etc.

Del mismo modo, será necesario facilitar toda la documentación médica que permita cuantificar el daño sufrido como consecuencia del accidente de circulación.

Una vez remitida la reclamación extrajudicial, la entidad aseguradora deberá contestar dicha reclamación en el plazo de tres meses, mediante oferta motivada o no.

La compañía aseguradora podrá señalar una oferta distinta a la planteada o bien, indicar en la misma los motivos de denegación.

¿Qué consecuencias conllevaría si la compañía aseguradora no realiza oferta o respuesta motivada en el plazo de 3 meses?

Si la compañía incumple con el deber de realizar la oferta o respuesta motivada en el plazo de tres meses establecido en la Ley, ello, supondrá una infracción administrativa (Grave o leve) y la imposición de los intereses del artículo 20 LCS.

 

¿Qué puedes hacer si has recibido la oferta motivada de la compañía aseguradora y consideras que la misma es insuficiente?

Si has recibido la oferta motivada de la compañía aseguradora y consideras que la misma es insuficiente, ponte en contacto con ANTÓN ABOGADOS y valoraremos si se puede insistir a la compañía para que amplíen la misma, o bien interponer la demanda correspondiente.

Llama a 965 13 32 38 y ANTÓN ABOGADOS  tramitará tu petición, además gestionará las negociaciones extrajudiciales con el tramitador de la compañía aseguradora que esté gestionando tu expediente de una forma eficaz y con la celeridad que precisas para que la negociación de tu caso esté bien encaminado.

Como es bien sabido, el menor que ha causado el atropello al viandante, civilmente, es inimputable, sin embargo, esto no impide a que el daño causado al lesionado se ha de reparar, pues en virtud del artículo 1902 del Código Civilel que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”.

Por lo que, debemos tener presente que, si nuestro hijo menor de edad causa un daño a un tercero con su bicicleta, la obligación de responder recaerá, directamente, sobre  nosotros (sus progenitores ) al ostentar la patria potestad de nuestro hijo menor de edad.

Todo ello, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 1903 (párrafo 2ª) del Código Civil, según el cual ““Los padres son responsables de los daños causados por los hijos que se encuentren bajo su guarda”.

Por tanto, los progenitores responderán solidariamente de los daños causados por sus hijos menores. Lo que en la práctica se traduce en que, el lesionado, podrá interponer una demanda dirigida contra los padres del menor reclamando, civilmente, la obligación de indemnizarle por las lesiones padecidas.

Sin embargo, y al encontrarnos ante una responsabilidad por riesgo, cuasi-objetiva, ésta no tendrá lugar cuando los padres prueben que adoptaron, las reglas de atención y cuidado exigibles para evitar que, el comportamiento de su hijo, causara un daño al peatón.

Medidas tales como:

  • Que su hijo circule por un lugar habilitado/adecuado para ello.
  • Indicándole, cómo y por dónde circular, (respetando el carril bici)
  • No permitiendo que conduzca a velocidad excesiva, o que lo haga de una forma peligrosa.
  • Vigilando al menor cuando utiliza su bicicleta, especialmente, si no lo domina con destreza.

Por lo que, habrá que valorar la actuación del menor (negligente o no) y si los padres han actuado con la exquisita diligencia exigida en el artículo 1903 CC (adoptar medidas adecuadas y necesarias para evitar el daño).

Dado que si se prueba que, el menor  que ha causado la acción u omisión actuaba de una manera adecuada y que no existía elemento alguno de culpa por su parte, sino que dicho daño es debido a la mala fortuna. En tales casos, la perspectiva cambiaría.

Encontrándonos, por tanto, ante un supuesto de ausencia de responsabilidad de los padres por las lesiones sufridas, al entender que, el daño causado por el menor no se pudo evitar. Pero, todo ello, dependerá de las concretas circunstancias.

Por otro lado, y respecto a los progenitores  que se encuentren separados/divorciados ¿quién respondería de los daños causados por el hijo menor con su bicicleta?

Por regla general, en tales supuestos, y de acuerdo con lo dispuesto en el mencionado artículo 1903 CC (recordemos: “Los padres son responsables de los daños causados por los hijos que se encuentren bajo su guarda), responderá civilmente el progenitor que, en el momento de producirse el acto generado por su hijo menor se encuentre bajo su guarda.

Por último,  cabe plantearse  ¿si el seguro del hogar que tienes contratado responderá de los daños causados por tu hijo con su bicicleta?

Para poder responder afirmativamente a dicha pregunta, y con ello determinar, si se encuentra dentro de la cobertura del seguro que tienes contratado habrá que valorar la cláusula referida a la responsabilidad civil, personal y familiar fuera del ámbito del hogar.

Llámanos y pide una cita al 965 13 32 38 para valorar todas tus circunstancias, y así, darte una respuesta personalizada a tu problema.